(nudo)


Un ‘ahora qué’ pesado y rotundo. Un sopor en los párpados como espuma de mar. Modorra en los huesos, pesada y cristalizada por la humedad, porque el frío los disgustos no te lo quitan. Aunque te los provoques.
He buscado las acepciones de nudo en el diccionario, y me he ido a la séptima porque la tercera estaba ocupada por vencedores.

 7. m. Lugar en donde se unen o cruzan dos o más sistemas de montañas.(Del lat. praeludĭum).

Y cómo me mata a veces el diccionario. Dime, ¿cómo sabía que éramos yonkis del oxígeno de las alturas? Siempre decías que en los precipicios me sujetarías bien fuerte, igual de intenso que mis ganas de notar el vacío en mis pies. No te equivocaste. Lo único es que he apartado tus manos, me hacen creer que soy un concepto y no puedo soportarlo, es asfixiante, como llevar paraguas los días de lluvia. Horrible.
Pero ya no hay nudo, solo ganas de dormir. Tampoco las hay de llorar, no hay valle por donde puedan caer las lágrimas porque he dejado de ser montaña, no es lo mío. El oxígeno no me sentaba bien, tal vez vuelva a las ambiciones inyectadas por vena ponzoñosa, a ver qué tal sienta después de tanto. 

Nunca he sabido lo que estaba haciendo, y castigaré a esa maldita pregunta sempiterna porque no tener respuesta no es suficiente castigo.

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