(alguien dijo dolor)

Me pone triste dibujar ojos. Alguien dijo alguna vez que son el espejo del alma, pues miente. Yo el alma la tengo en las muñecas, justo al lado del corazón que guardo bajo la manga. 
Todo a flor de piel, como el bosque que llevo dentro.
A estas alturas las ramas y las raíces se han hecho tan grandes que han agrietado la coraza. Y entran los monstruos. 
Alguien dijo alguna vez que los monstruos están bajo la cama, pues miente. Criaturas con tal poder corroedor no pasarían el día junto a las pelusas. Salen de día, y a veces, somos nosotros. Sí, somos el médico perverso y Frankenstein a la vez. Y eso nos hace querer volver ensordecidamente a la coraza, podar el árbol, enyesar las grietas y acurrucarnos con nuestra gran manta de a-sentimiento. 
Alguien dijo alguna vez que tenía que doler, ese decía la verdad. Tiene que doler, siempre. Y nos sentiremos orgullosos de querer hasta que duela, de lamer el fondo más profundo de nuestra piel, de romper la coraza y hacernos tajos limpios sin querer. 

Alguien dijo alguna vez que la verdad nos hará libres. Lo que no dijo es que nos hace libres porque duele. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario